“Excelente el Macbeth-bisnes”. Crítica de Antonio Illán en ABC Toledo

Antonio Illán / ABC Toledo, 27 de febrero de 2016.

Éxito de la compañía «La casa de la portera» en el Teatro de Rojas

Macbeth siempre será Macbeth con independencia del ámbito en el que se contextualice. No importa que la dramaturgia elegida, simbólicamente, sea el mundo de una empresa, como es el caso de la recreación que hace la compañía La casa de la portera, la tragedia de Macbeth siempre deja en el aire la esencia de ser una obra maestra del espíritu humano.

Javier Martret, versionador y director de la esta propuesta, no nos ha querido presentar un Macbeth que se desenvuelve ente humos infernales y terrores de espectros, ni ha querido que el drama lo domine la noche con la invocación a las tinieblas y la evocación de las torpes criaturas furtivas y rapaces de la oscuridad, aunque ha respetado lo esencial de la peripecia y la historia consabida del drama, que se seguía sin dificultad. Ya sea en la concepción canónica o en la traslación al mundo del bisnes, queda bien claro que hay conceptos básicos sobre los que esta dramaturgia carga las tintas, y estos conceptos son los de la ambición, que se resuelve en una brutal violencia, la culpa y el fracaso. De los tres, quizá el tema de la culpa sea el menos interiorizado en la realidad del mundo de hoy.

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El resultado ha sido el de una atractiva propuesta de la obra clásica shakesperiana, donde se realiza una puesta al día extrapolando las intrigas macbethianas al mundo actual del empresariado yupi y su desmesurado afán competitivo. La inclusión del personaje no shakesperiano de Camelia, muy bien interpretado, por cierto, era el nexo entre la representación canónica del texto y el contexto circunstancial del mundo de la empresa, a la vez que servía para ir dirigiendo al público en los cuatro cambios de escenario en los que la representación se lleva a cabo y que suponen, si no una interacción con el público, sí una cercanía que ofrece al espectador una experiencia teatral muy interesante.

La concepción dramatúrgica de MBIG, con una estética «años cincuenta», cuatro espacios escénicos diferentes en varios lugares del teatro y una escenografía funcional pero elegante, ha dejado momentos sublimes, como el encuentro amoroso entre los Macbeth, de un violento realismo milimétrico, y ha dibujado dos brujas excepcionales, sincronizadas como un reloj, a las que hubiera aplaudido a rabiar el gran Willian Shakespeare si hubiera acudido a la representación que hemos disfrutado en el teatro de Rojas.

José Martret en la dirección y Alberto Puraenvidia en la creación del imaginativo espacio escénico han realizado una labor encomiable. La interpretación merece el aplauso general por un trabajo coral, si bien me ha parecido muy equilibrada la de Duncan; muy acertada en la expresión de las emociones la de Banquo; muy abrumadora, por su voz y su presencia, la de Macbeth; y excelente la de lady Macbeth, más en la parte sensual que en la de mujer codiciosa.

MBIG ha resultado un espectáculo sorprendente para un público como el toledano, acostumbrado al típico teatro de caja italiana y poco habituado a las excelencias del teatro cercano, dinámico y tan participativo que casi convierte al espectador en parte activa de la representación. El éxito total bien puede servir para iniciar una nueva línea en la programación del Teatro de Rojas.

“Gracias de nuevo, Macbeth”. Crítica de I.P. Nova en La Tribuna de Toledo

I.P. Nova. foto: Yolanda Redondo / La Tribuna de Toledo, sábado 27 de febrero de 2016.
Hay un día en la vida de todo aficionado en el que decide ir a ciegas al teatro. Ni quiere oír hablar de qué hacen, ni saber quiénes son… pero lee en la puerta del Rojas: Macbeth. Y evidentemente le viene un pensamiento a la cabeza: ya ha disfrutado todas las versiones posibles, incluida la de  Polanski, de este texto, lo ha visto interpretar hasta por el grupo de teatro experimental de su sobrino… ¡incluso le han hecho un guiño en los Simpson, por Dios! Piensa que nada le puede sorprender de la majestuosa obra de Shakespeare. Pero, llega La Pensión de las Pulgas y el espectador que había ido a ciegas al teatro, se quita un sombrero imaginario, se arrodilla y piensa  «gracias». Eso mismo pudo haber pasado ayer el Teatro de Rojas con la interpretación de M.B.I.G.
Foto: Yolanda Redondo / La Tribuna de Toledo
Foto: Yolanda Redondo / La Tribuna de Toledo
Te dice «hola» a esta apasionante puesta en escena de teatro  inmersivo la secretaria presidencial del   M.B.I.G (Mc Beth International Group), ella es Raquel Pérez interpretando a una delirante secretaria que se debate entre el texto de Shakespeare y teorías económicas para hacer de nexo de unión perfecto entre los dos mundos. Un primer acto que, en ocasiones, deja sin aliento y en otras te mantiene en la oscuridad de la duda; y todo ello ante la presencia de dos brujas del contemporáneo que lucen un maravilloso cardado (en el que parece que es, la laca que las peina, la que te deja sin aliento).
Y una vez presentados los personajes, y cuando ya te has enamorado por completo de la actuación de Francisco Boira, llega el segundo acto y bajas al patio de butacas. Viene la mayor carga teatral y te colocas en tu asiento, cuando salgas de este teatro vas a pensar diferente de Macbeth. Durante algo más de dos horas vas a disfrutar con el magistral trabajo de  un elenco de actores que, en si mismos, forman una corte celestial. Son ellos los encargados de desengranar un texto lleno de complejidad que se convierte en una engatusadora fábula al alcance de los mejores paladares.
Aunque no siempre estarás ahí sentado, cambiarás de tercio y pasas a detrás del telón, para volver a la platea… Y así de celestial y abierto te recibe el Rojas. Está desnudo, como la interpretación de su lady Macbeth, Rocío Muñoz-Cobo, que camina firme entre la delirante ansia de poder y el amor derrotado.
El toque más sutil de la obra llega con la música de Antonio Martín con la que consigue (en colaboración con una escenografía que recuerda a Mad Men) que desde un alto pisos de un rascacielos cualquiera se escuchen chocar las lanzas del Reino de Escocia. Porque, pese a la escenografía y la contemporaneidad que aporta el teatro de inmersión, la esencia del texto original está intacta. Y es justo esa pureza de los papeles la que todavía da más valor al continuo juego del símil y la metáfora. Convirtiendo esa consabida frase de que los «clásicos son contemporáneos» en un hilarante juego teatral.
José Martret y Alberto Puraenvidia han conseguido que esta personalísima versión de Macbeth se convierta en la hermana mayor de su proyecto con La Casa de la Portera, reafirmándose en que hay más formas de hacer teatro. Sólo esperamos ver el resto de la ‘familia’ y que la magia de estos creadores siga brotando.
Sombreros abajo. 150 asistentes pudieron ayer disfrutar de esta joya teatral en la que, manteniendo la esencia de un texto original, se es capaz jugar al símil con alevosía y sin resultar empalagoso.

MBIG llega el viernes al Rojas de Toledo para ofrecer al público una experiencia nueva

Los espectadores del Teatro de Rojas de Toledo podrán vivir el viernes y el sábado “una experiencia teatral distinta, totalmente inmersiva”, con la representación de la obra “MBIG (Mc Beth International Group)”, en la que sus 10 actores actuarán en tres espacios teatrales distintos a los que serán conducidos también los espectadores por una de las actrices.

José Martret y Alberto Puraenvidia durante el montaje de MBIG
José Martret y Alberto Puraenvidia durante el montaje de MBIG

Así lo ha explicado en Toledo José Martret, el director y autor de esta versión de una de las grandes tragedias de William Shakespeare, “Macbeth”, “llevada a la empresa”, que en su última temporada estuvo más de 20 semanas en el número uno del ranking de críticas de la Guía del Ocio y obtuvo tres candidaturas a los Premios Max.

Martret ha explicado que, al igual que sucediera con su anterior propuesta, “Ivanov”, que representaron en el espacio teatral madrileño de “La casa de la portera”, “MBIG” es una obra para un aforo reducido, concretamente 35 espectadores, que, en el caso del Teatro de Rojas, ascenderá hasta 120, porque el cafetín del coliseo toledano, donde se representa el primer acto lo permite.

Tras este primer acto, “Camelia”, la secretaria presidencial del Mc Beth International Group, conducirá a los espectadores al segundo escenario, el patio de butacas, donde se representará el segundo, y desde ahí ya al escenario, donde tendrán lugar el tercer y cuarto acto de esta obra, de la que se han hecho ya más de 350 funciones en el espacio “La pensión de las pulgas”, de Madrid.

Preguntado por los periodistas por cómo acoge el público los cambios de escenario, el director de la obra ha bromeado con que, a pesar de no ser algo habitual, “no hay que insistir mucho, el público se levanta y sigue a la guía al siguiente espacio, le gusta la experiencia”.

Martret ha resaltado también que en esta versión de Macbeth “se respeta” el texto de Shakespeare y “se sigue hablando de armaduras, caballos, castillos y reyes, ya que nuestro objetivo -ha subrayado- es que funcione la metáfora”.

También ha subrayado el director mallorquín que hay muchas similitudes entre la obra Macbeth y lo que sucede en la actualidad, en cuanto a que “las multinacionales son las que mueven a los países y la ambición destroza vidas y también la de muchos políticos, hasta el punto de haber hecho tambalear a una monarquía”, ha sostenido.

Sobre los planes futuros de la compañía, Martret ha dicho que, la próxima temporada, volverán a representar “Ivanov”, de Anton Chejov, pero en esta ocasión “a la italiana”, es decir sobre un escenario, concretamente sobre las tablas del Teatro Circo de Murcia, donde se estrenará en octubre.

En cuanto a “MBIG”, el concejal de Cultura, José María González Cabezas, ha indicado que cierra el programa “Patio Arriba”, que comenzó el pasado 14 de febrero y dentro del que se han representado un total de cinco espectáculos (los conciertos de Ana Alcaide y Julián Maeso, y las obras “Distancia 7 minutos”, “La mirada del otro” y ahora “MBIG”), con una excelente acogida de público y una ocupación media del 85 por 100.

(Texto: Mar Carrión – EFE. Foto: Adolfo Cano)